PanBatido · Valparaíso, Chile · 2026Pan casero y cocina chilena, con las manos en la masa
Dulces y vegano

Alfajores chilenos con manjar: tapas quebradizas que se deshacen en la boca

PanBatido · 2026

Los alfajores chilenos con manjar son de esos dulces que siempre aparecen en las fiestas familiares o en la once de la tarde. La tapa se hace con una masa quebradiza que se deshace en la boca gracias a la fécula de maíz, más conocida como maicena. Usamos 120 gramos de maicena y 180 gramos de harina común, dos yemas, 180 gramos de mantequilla a temperatura ambiente, 60 gramos de azúcar flor y una cucharadita de coñac o esencia de vainilla. El manjar, ya sea casero o comprado, une las dos tapas y el borde se pasa por coco rallado si te gusta.

La maicena es la que le da esa textura tan especial. Al reemplazar parte de la harina, reduce el gluten y hace que la masa quede frágil y arenosa, casi como una galleta que se derrite al morderla. Sin ella las tapas quedarían más duras y elásticas, como las de un queque común.

Cómo preparar la masa quebradiza perfecta

Tapas de alfajor chileno recién horneadas, apiladas en plato blanco con bordes irregulares y color crema claro

En un bol grande pones la mantequilla pomada con el azúcar flor y bates hasta que quede cremoso, unos 3 minutos. Agregas las dos yemas una a una y la cucharadita de coñac o vainilla. Tamizas juntos la harina y la maicena, las incorporas de a poco sin amasar demasiado. La masa debe quedar suave pero no pegajosa. La envuelves en film y la dejas reposar en la nevera por 30 minutos. Estirar la masa fría es clave para que no se contraiga ni se ponga dura después de hornear.

Corta círculos de 5 centímetros con un cortante liso. Colócalos en una placa con papel mantequilla y pincha cada tapa con un tenedor para que no se inflen. Hornea a 165°C por 12 a 14 minutos. Deben quedar apenas doradas por debajo, nunca por arriba. Si se doran de más se ponen duras y pierden esa característica quebradiza que buscamos.

El manjar y el armado final

Si haces manjar casero, cocina a fuego bajo 1 litro de leche con 250 gramos de azúcar y una vaina de vainilla durante 2 horas removiendo de vez en cuando hasta que espese. Deja enfriar completamente antes de usarlo. Las tapas también deben estar frías; si pones manjar caliente las ablanda y se desarman al morder.

Unta una tapa con una cucharada generosa de manjar, tapa con otra y presiona suave. Pasa el borde por coco rallado si quieres el toque tradicional. Guárdalos en lata con papel absorbente para que se mantengan quebradizos hasta 4 días.

Alfajores chilenos terminados con manjar que asoma levemente y borde cubierto de coco rallado en fuente de cerámica

Proporciones de harina y maicena según textura

Proporción harina:maicena Efecto en la textura Cuándo conviene
100 % harina Más elástica y resistente Cuando quieres alfajores para transportar
60:40 como en esta receta Quebradiza y se deshace en la boca Para la once o fiestas en casa
50:50 Muy frágil, casi como arena Solo si los comes el mismo día

Hay que tener cuidado con algunos errores comunes. Si sobretrabajas la masa después de agregar las harinas, se desarrolla gluten y las tapas salen duras aunque lleven maicena. Hornear a más de 175°C o dejarlas dorar demasiado también las endurece. Y nunca rellenes con manjar caliente porque las tapas se ablandan y pierden todo el encanto. Este consejo no aplica si vives en lugares muy húmedos; ahí conviene agregar 10 gramos extra de maicena y guardar los alfajores en recipiente hermético.

  • Usa siempre masa bien fría al estirar para mantener la textura quebradiza.
  • Precalienta el horno pero mantén temperatura suave de 165°C.
  • Deja enfriar completamente las tapas antes de rellenar con manjar.
  • Pincha cada tapa con tenedor para evitar que se inflen al hornear.
  • Guarda los alfajores armados en lata para que duren varios días.

En Chile los alfajores con manjar son infaltables en cumpleaños, matrimonios y cualquier once bien puesta. Con esta receta consigues esa tapa que se deshace apenas la muerdes, dejando el dulce sabor del manjar y el aroma suave del coco. Son 24 unidades generosas que se preparan en menos de una hora de trabajo real.